El tratamiento está en función de la causa y el tipo de lesión. Habitualmente es un tratamiento médico con fármacos, tanto de aplicación tópica como por vía oral. En otros casos puede ser necesaria la extirpación de la lesión mediante técnicas quirúrgicas.
Posteriormente a la extirpación de la lesión, se procederá a su estudio anatomopatológico para determinar exactamente de qué tipo de lesión se trata.